domingo, 2 de febrero de 2014

3 de 40 (o cheesecake cupcakes)

¡Nuevos cupcakes! Aunque esta vez debo admitir que no los preparé yo, sino que fueron obra de mi hermana. Yo llegué a casa cuando estaban listos, para hacer la prueba de calidad correspondiente (trabajo sacrificadísimo, como te podrás imaginar, querido lector).

Estos son los cupccakes de Paloma (los créditos de la foto siempre en el libro de Miss Cupcakes):


Y esta es nuestra propia versión (la de mi hermana, para ser justa):


La canasta y la manta en el jardín no son parte de una pretenciosa sesión de fotos, just in case, si no que, el día siguiente, me reuní para almorzar con dos amigas en El Olivar, un parque de Lima, y no resistí la tentación de llevar un par de cupcakes para endulzar el picnic que teníamos planeado. Como ves, querido lector imaginario, los cupcakes de mi hermana tienen menos chocolate por encima que los de Paloma, pero creo que eso solo se debe a la manera en que se coloca la masa del cheesecake sobre la del chocolate al momento de rellenar los pirotines. No puedo decir mucho más sobre esta receta, porque solo vi el resultado y no el proceso. Lo que sí puedo decir es que salieron riquísimos. Sé que solo hemos preparado tres, pero, hasta el momento, estos cheesecake cupcakes son mis favoritos.

¿Todavía no sabes por qué preparo cupcakes?
Dale una mirada a esto.

¿Quieres saber qué cupcakes prepararemos después?
Creo que los cupcakes helados. Pirotines de chocolate, brownie, helado.
No hay forma de que esta receta no tenga un final feliz.

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